Cuando parar se vuelve incómodo
Hay personas a las que les cuesta muchísimo parar. Necesitan hacer cosas constantemente, tener planes, trabajar, resolver, producir, distraerse o mantenerse ocupadas de alguna manera. Suelen ser personas que se mueven muy bien en la acción, en la resolución y en responder a lo que ocurre fuera. Muchas veces son personas admiradas por su capacidad, por su energía o por su aparente facilidad para llegar a todo. Son aquellas de las que pensamos que el día les dura 36 horas en lugar de 24.
Estas personas pueden acudir a terapia por motivos muy distintos: ansiedad, conflictos de pareja, miedo al juicio ajeno o dificultades relacionales. Sin embargo, a lo largo del proceso terapéutico a veces aparece algo en común en su relato: les cuesta muchísimo quedarse consigo mismas. Cuando intentan parar y, por ejemplo, se sientan en el sofá sin hacer nada, conectan con sensaciones que les resultan difíciles de sostener: ansiedad, inquietud, vacío o una sensación extraña de no saber qué hacer consigo mismas.
Si durante años una persona ha aprendido a evitar determinadas emociones, heridas o sensaciones internas, parar puede no vivirse como un descanso sino como un encuentro incómodo. Por eso muchas personas, sin ser conscientes de ello, utilizan el movimiento constante como una forma de no encontrarse demasiado consigo mismas. Necesitan estar continuamente haciendo algo, ayudando, trabajando, pensando en el siguiente paso o solucionando problemas porque mientras están en movimiento no tienen que conectar tanto con el vacío, la tristeza, la soledad o la desconexión interna que pueden aparecer cuando paran.
Descansar muchas veces implica aprender a sostenerse emocionalmente, a tolerar el malestar sin huir inmediatamente de él y a construir una relación con uno mismo que no dependa constantemente de estar haciendo cosas hacia fuera para sentirse válido, suficiente o lleno.
Si sientes que te cuesta estar contigo mismo cuando paras, que necesitas estar constantemente ocupado para no conectar con lo que sientes o que el descanso se convierte en algo difícil de sostener, pedir ayuda psicológica puede ayudarte a entender qué hay detrás de esa necesidad constante de movimiento.
Laura Esquinas
Psicóloga Clínica
📩 Contacto
📱 WhatsApp: 616 873 939
✉️ Correo: info@lauraesquinas.com
🌐 Web: https://www.lauraesquinas.com
📷 Instagram: https://www.instagram.com/psico.lauraesquinas